Grupo reunido en el jardín del Barranco al atardecer.

Tu grupo también puede encontrarse en el Barranco

Cumpleaños, comidas, talleres, cine, yoga, música o una idea que todavía no tiene nombre.

Cuéntanos tu idea por WhatsApp

No tiene que estar resuelta. La pensamos juntos.

El Barranco es un espacio cultural alternativo en Mallasa: jardín, casa, vistas, barra, fogata, música, cine, yoga, comida, conversación y gente que llega con ganas de hacer algo bonito.

Si ya viviste algo aquí y pensaste en tu familia, tus amistades, tu colectivo o tu comunidad, esta página es para empezar a imaginarlo.

Qué puede pasar aquí

  • una comida, cumpleaños, despedida o bienvenida;
  • un taller, práctica, conversación o laboratorio creativo;
  • yoga, movimiento o bienestar;
  • cine al aire libre o bajo techo;
  • música, escucha, DJ o sonido coordinado;
  • una propuesta nueva que todavía no tiene nombre.

Qué es el “modo Barranco”

No pensamos solo en alquilar un espacio y entregar una llave. Pensamos en una forma más viva de usarlo: con libertad, confianza y cuidado.

Cómo empezar

Escríbenos qué quieren hacer, cuándo, cuántas personas podrían venir y qué necesitarían del Barranco.

Personas reunidas en círculo en el exterior del Barranco.
El Barranco funciona mejor cuando cada grupo trae una energía propia y cuida el lugar que recibe.
Proyección de cine con público en el Barranco.
Cine, música, comida, conversación o una práctica sencilla pueden convivir con acuerdos claros.

El “modo Barranco”

La regla simple es:

dejar el Barranco igual o mejor de como lo encontramos.

La libertad funciona mejor cuando hay acuerdos claros sobre quién recibe, qué necesita el encuentro, cómo se cuida el lugar y cómo se cierra.

No todo tiene que ser un evento grande. A veces lo más Barranco es algo simple, bien cuidado y bien vivido.

Cómo vemos los costos

Esta es una base viva: los costos se afinan según cada encuentro.

Cada encuentro puede necesitar cosas distintas. Por eso, antes de cerrar algo, preferimos conversar y preparar una propuesta personalizada según el caso.

Los costos, depósitos o apoyos pueden variar según:

  • cantidad de personas;
  • horario y duración;
  • uso de cocina, barra, baños, jardín, salón, fogata u otros espacios;
  • sonido, proyector, luces, mesas, sillas u otros equipos;
  • comida, bebidas o barra;
  • limpieza antes o después;
  • apoyo de una persona del Barranco durante el encuentro;
  • nivel de preparación que necesita el espacio;
  • estado final en el que queda todo.

Es una forma de cuidar que el encuentro funcione sin cargarle al espacio costos invisibles.

Si ya viniste y quieres volver

Si ya conoces el Barranco y quieres volver con tu grupo, ese es un buen punto de partida: hayas venido como visitante, cliente, tallerista, artista, amigo de la casa o parte de una comunidad.

Con una idea inicial podemos responder mejor y armar una propuesta concreta.

Para encuentros más grandes

El Barranco también recibe encuentros más grandes: despedidas, talleres, música, comida, cine, yoga, cumpleaños o activaciones con más gente. Solo necesitan un poco más de forma.

En esos casos conviene definir:

  • propósito del encuentro;
  • número estimado de personas;
  • horarios de armado, llegada, actividad y cierre;
  • necesidades técnicas;
  • responsables de comida, barra, limpieza y cierre;
  • comunicación pública o privada;
  • presupuesto disponible;
  • nivel de apoyo que se espera del Barranco.

Mientras más claro esté eso, más fácil es cuidar la experiencia sin volverla rígida.

Cómo proponernos una idea

Puedes escribirnos con este formato:

Quiero hacer un encuentro en el Barranco.

Idea:
Fecha u horario aproximado:
Cantidad de personas:
Qué necesitaríamos del Barranco:

No tiene que estar perfecto. Sirve para empezar la conversación.

Cuéntanos tu idea por WhatsApp.

No tiene que estar resuelta. La pensamos juntos.

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Acuerdo básico

Barranco puede abrirse de muchas maneras, pero no queremos que el espacio se vuelva una máquina de eventos. Queremos que siga siendo un lugar con vida, confianza y memoria.

Por eso, cada encuentro se conversa caso por caso. Si la idea va bien con el lugar, buscamos la forma. Si necesita ajustes, los decimos. Si no es buen momento o no encaja con el espacio, también lo diremos con claridad.